Fiado en los dos últimos años a la pegada de sus estiletes, con un hérculeo Ronaldo, el correcaminos Di María y la astucia de Higuaín o Benzema, el Madrid despreciaba el mediocampo. No sentía la necesidad de crear fútbol. Le bastaba con esperar a su presa resguardado, esperando la oportunidad para tirar de un golpe a su rival a la lona. Ancelotti vuelve a aplicar esa vieja ley que dice que el fútbol es de los futbolistas. A diferencia de otros años, el Madrid reforzó el plantel en la zona donde mostraba más carencias, donde se crea el juego. Vinieron a golpe de chequera Isco e Illarramendi, jugadores que poco tienen ya de promesa, se mantuvo a Modric pese a los cantos de sirena de Inglaterra, y se subió a Casemiro, la gran sorpresa de este verano. Todos jugadores para la zona ancha, para crear fútbol. “La primera cosa que he intentado es que los jugadores se encuentren confortables dentro del esquema de juego. No creo que sea más importante el sistema. Creo que es importante aplicar un sistema en el que los jugadores que tienes se sientan cómodos. Presionar arriba es mejor para el equipo. Una presión con un bloque más bajo te permite hacer más contraataques, pero la idea no es hacer contraataques. La idea es jugar al fútbol y tener un buen control del balón y de la posesión”, recalca Ancelotti.
Conocedor de la casa, como si llevara muchos años en el club blanco, el técnico sabe de la necesidad de activar al público a través del juego. No se caracteriza el feudo blanco por entrar en el partido. Siempre aparece expectante, barruntando lo que deparará cada encuentro. Es por eso que precisa de un fútbol eléctrico para entrar en combustión, para sentir. “Creo que si el equipo juega bien el Bernabéu siempre ha sido un estadio que ayuda mucho. La gente dentro del campo es muy cálida. Si el equipo juega bien no tendremos problemas”, afirma el italiano. Con Xabi Alonso aún en la enfermería, “está cerca pero aún no está listo”, se prevé la presencia de cuatro centrocampistas de distinto perfil.
Con la duda de si el Casemiro adelanta a Khedira como tercer pivote, toda vez que se presumen titulares a Alonso e Illarramendi, el Madrid formará con una línea de tres volantes con Modric, Isco y Özil. Tres artistas que parecen haber mezclado bien, a tenor por lo visto en la pretemporada. El croata, mirado con lupa en su primera campaña en Chamartín y que solo despegó tras el duelo en Old Trafford, parece haber ganado galones en este curso. Ausente Alonso, será el encargado de llevar la manija del equipo. Fiado el juego del equipo a los ‘buenos’, Ancelotti vuelve a poner los focos sobre el césped. El fútbol, a los futbolistas.
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